Hay un dato que resume el cambio mejor que cualquier gráfico: hace un año, cuatro de cada diez argentinos habían comprado alguna vez algo en una tienda extranjera. Hoy son seis de cada diez. En apenas doce meses, comprarle a Shein, a Temu o directamente a un vendedor chino sin intermediario dejó de ser una rareza de early adopter para convertirse en un hábito de consumo extendido.
La plata detrás del hábito
Ese cambio de comportamiento ya se ve en los números gruesos de comercio exterior. Según estimaciones de la consultora Analytica, las importaciones que entran al país por el canal de courier (el que usan Correo Argentino, DHL, FedEx y compañía para entregarte lo que comprás en el exterior puerta a puerta) sumaron USD 751 millones entre enero y julio de 2026. Es un 83,9% más que en el mismo tramo de 2025.
Para dimensionar lo rápido que se mueve esto: ese acumulado de siete meses quedó a solo USD 143 millones de igualar todo lo que se importó por courier en 2025 completo (USD 894 millones). Si el ritmo no se corta, en septiembre el 2026 ya va a haber superado al año anterior entero, con un cuatrimestre todavía por delante.
Julio, de hecho, fue el único mes reciente que aflojó un poco: USD 108 millones importados, por debajo de los tres meses previos, aunque igual un 15,5% arriba del julio pasado. Los analistas lo cruzan con otro dato del mismo mes: el salario privado registrado, medido en dólares, cortó una racha de siete meses seguidos de subas y cayó 1,7%. Menos poder de compra en dólares, algo menos de gasto en el exterior. La relación no es una casualidad.
Quién compra y qué compra
Los datos de comportamiento de consumo, relevados por Kantar para la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), completan la foto. En el primer semestre de 2026, el 18% de los argentinos hizo su primera compra internacional, más del doble que en 2025, cuando ese debut fue del 8%. No es solo que los que ya compraban afuera compraron más: entró gente nueva, y entró rápido.
Lo que se compra tampoco es parejo. Contenidos digitales (streaming, software, apps) lideran con el 21% de las operaciones, seguidos de indumentaria y calzado (17% el no deportivo, 16% el deportivo). Pasajes y turismo suman 13%, celulares y accesorios 12%, y empatados en ese mismo 12% aparecen computación, joyería/relojería y belleza. Consolas y videojuegos se quedan con el 11%, y decoración del hogar cierra la lista con el 9%.
El motivo número uno para salir a comprar afuera sigue siendo el de siempre: precio. El 64% de los compradores dijo haber encontrado algo más barato que en Argentina (55% el año pasado). Pero el segundo motivo creció mucho más fuerte: las promociones de eventos como Black Friday o Prime Day pasaron de explicar el 29% de las compras al 45%. Y un 45% adicional compró afuera directamente porque el producto no se conseguía acá.
El mapa de plataformas se dio vuelta
Puede que el cambio más visible de todos sea este: hace un año, Mercado Libre, Amazon y AliExpress dominaban las compras internacionales de los argentinos. Hoy el podio lo empiezan a ocupar otros jugadores. Temu pasó del 10% al 23% de participación, con un salto particularmente marcado entre compradores de 65 años o más, y Shein del 8% al 20%, con más peso entre mujeres. Mercado Libre se mantiene primero, pero perdió terreno (33% a 31%). Amazon bajó de 13% a 9%, y AliExpress se desplomó de 15% a apenas 7%.
Igual, conviene no perder de vista que este consumo sigue siendo mayormente esporádico: el 64% de quienes compran afuera lo hacen de manera ocasional, no como reemplazo de sus compras habituales. Es una válvula para necesidades puntuales, ese producto que no está, esa oferta puntual, más que un canal de compra recurrente.
Un dato de contexto para cerrar: en INGRESALO también trabajamos con courier comercial, y podemos consolidar envíos con otros clientes para conseguir una tarifa por kilo más económica que la de un envío suelto.