El Gobierno nacional modificó la reglamentación general de la Ley de Tránsito para simplificar el proceso de homologación de vehículos importados desde Estados Unidos. Lo hizo a través del Decreto 796/2026, publicado el 26 de agosto de 2026 en el Boletín Oficial y firmado por Milei, Santilli y Caputo.
La medida modifica el artículo 28 de la Reglamentación General de la Ley N° 24.449 y reconoce como documentación válida para acreditar el cumplimiento de los requisitos de seguridad activa y pasiva a la llamada "Blue Ribbon Letter", el certificado que emite la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), el organismo de tránsito de los Estados Unidos.
Cómo era el trámite hasta ahora
Según la ley de tránsito vigente, todos los vehículos automotores de producción seriada deben contar con dos licencias para poder circular en el país: la Licencia de Configuración de Modelo (LCM), que acredita el cumplimiento de los requisitos de seguridad, y la Licencia de Configuración Ambiental (LCA), vinculada a las emisiones. Las otorgan la Secretaría de Industria, Comercio y PyME y la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, respectivamente.
Tramitar la LCM para un modelo que ya se vende en otro mercado implicaba, en la práctica, volver a certificar localmente algo que el fabricante ya había certificado en origen. Es justamente ese paso el que el nuevo decreto busca destrabar para los autos que llegan desde Estados Unidos.
Cómo funciona la autocertificación de EE.UU.
El régimen estadounidense funciona distinto al argentino: se basa en la autocertificación. Es el propio fabricante el que asume la responsabilidad de cumplir las Federal Motor Vehicle Safety Standards (FMVSS), mientras que la NHTSA supervisa, investiga y fiscaliza después de que el vehículo ya está en el mercado. La Blue Ribbon Letter es el documento que emite la NHTSA dentro de ese esquema, y el Gobierno argentino la consideró "funcionalmente equivalente" al sistema de homologación nacional.
Qué cambia en concreto
Con el decreto, se podrán homologar en Argentina los vehículos que cuenten con el aval de la Blue Ribbon Letter, siempre que consten marca, modelo y número de VIN. La norma no suma requisitos de seguridad adicionales a los que ya exige la NHTSA, aunque deja abierta la puerta a que la autoridad argentina fije criterios propios según el origen y la categoría del vehículo. También prevé un mecanismo de consultas directas con el organismo estadounidense.
Un punto importante: el reconocimiento no limita las facultades de fiscalización de la Argentina ni exime a fabricantes o importadores de sus responsabilidades. Todo fabricante o importador deberá informar de inmediato cualquier sanción, investigación, incumplimiento o recall que disponga la NHTSA, y replicar en el país las acciones correctivas que se apliquen en Estados Unidos.
Autopartes de importación libre
El decreto también declaró de importación libre, sin necesidad de autorización previa, a todos los componentes, piezas y autopartes para vehículos que se fabriquen o importen en el país. Los fabricantes e importadores siguen siendo responsables de que esas piezas cumplan las especificaciones técnicas correspondientes, pero el trámite previo para poder traerlas queda eliminado.
El telón de fondo: la llegada de Tesla
La medida se conoce en un momento particular para el mercado automotor argentino: la confirmación de la llegada de Tesla al país y un "acuerdo estratégico" entre YPF y Tesla en el marco de la apuesta oficial por los vehículos eléctricos. Simplificar la homologación de autos que ya certificaron en Estados Unidos reduce, en los hechos, una de las barreras administrativas más citadas para que marcas que operan bajo el esquema FMVSS empiecen a vender de forma directa en Argentina.
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