Según un relevamiento del economista Federico Bernini (IIEP Baires, UBA/Conicet) sobre registros oficiales de ARCA, adelanto del informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) que publica el INDEC, las importaciones definitivas para consumo totalizaron u$s 5.026 millones en agosto de 2026, apenas un 1% más que los u$s 4.960 millones del mismo mes de 2025. A simple vista es un número tranquilo. Mirado por sector, describe una economía que se mueve a dos velocidades bien distintas.
Bienes de capital: la foto la pinta el RIGI
Las importaciones de bienes de capital subieron 11% interanual en agosto, después de haber caído 7,7% en julio. El salto se explica casi por completo por los proyectos aprobados bajo el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), que en agosto trajeron del exterior maquinaria y equipos por un monto récord. Si se saca al RIGI de la cuenta, los bienes de capital del resto de las empresas quedaron prácticamente igual que en agosto de 2025, aunque sí mostraron una mejora del 7% contra el promedio del trimestre anterior.
Es un matiz importante para cualquier importador: el RIGI es un régimen pensado para inversiones de al menos u$s 200 millones, en sectores como energía, minería, siderurgia e infraestructura. No es una puerta que esté abierta para una importadora chica o mediana. El repunte de bienes de capital que aparece en los titulares no es, todavía, un repunte generalizado de la inversión productiva en la Argentina.
Insumos industriales: sin señales de repunte
Las importaciones de insumos industriales e intermedios quedaron estancadas en agosto, en línea con estimaciones privadas que ubican el piso de la actividad manufacturera entre julio y agosto, con caídas de entre 0,5% y 1,1%. El dato coincide con lo que había pasado en julio, cuando las cantidades físicas globales importadas habían caído 9,2% interanual, con una baja aún más marcada en piezas y repuestos para maquinaria (-14,9%). Para quien depende de insumos importados para producir o ensamblar, el mensaje es de cautela: la demanda industrial todavía no muestra una recuperación sostenida.
El desplome del sector automotor
El contraste más marcado lo puso el sector automotor: las importaciones cayeron 29% interanual en agosto, después de un -13% en julio. La baja se concentró en menores compras de utilitarios de carga, vehículos de pasajeros y neumáticos. Es una caída pronunciada y en aceleración, que confirma que el freno del comercio automotor no es un dato aislado de un mes, sino una tendencia que se viene profundizando.
Consumo masivo: apenas se mueve
Los bienes de consumo masivo importado subieron 2% interanual, de u$s 712 millones a u$s 726 millones. Un crecimiento modesto, que muestra que tampoco ahí hay una demanda desbordada: el consumidor argentino sigue comprando con cautela, y eso también se nota en las góndolas de productos importados.
La balanza comercial, todavía en superávit
En el plano más general, la Argentina acumula un superávit comercial de u$s 16.038 millones en los primeros siete meses de 2026. Según la proyección de la EMEC (el relevamiento de expectativas de analistas privados) para el cierre del año, el superávit llegaría a u$s 26.108 millones, con exportaciones por u$s 101.532 millones e importaciones totales por u$s 75.424 millones.
Qué significa para quien importa mercadería general
El titular de "las importaciones apenas crecieron 1%" puede sonar tranquilizador, pero esconde una economía de dos velocidades: por un lado, un puñado de proyectos de gran escala que empujan con fuerza las importaciones de bienes de capital gracias a un régimen (el RIGI) diseñado a medida de inversiones millonarias, ajeno por completo a la escala de una importadora chica o mediana. Por el otro, sectores enteros -autos, insumos industriales- que siguen sin encontrar piso, en un contexto de demanda todavía prudente.
Para quien importa mercadería general, indumentaria, autopartes, tecnología o insumos para producir, este panorama sugiere seguir con la misma cautela que viene mostrando el mercado en su conjunto: no hay una ola de consumo que arrastre a todos los rubros por igual, y el freno de sectores como el automotor puede anticipar ajustes de precio o de disponibilidad en la cadena de repuestos e insumos relacionados. En INGRESALO seguimos de cerca estos números mes a mes para acompañar cada importación con la información más actualizada posible.