Ya veníamos siguiendo de cerca la congestión en los puertos de Asia como uno de los factores que sostienen el flete marítimo arriba. Lo que pasó en las últimas semanas de agosto merece una nota aparte: no fue un evento aislado, sino una seguidilla de tres tifones que le pegó al mismo tramo de costa una y otra vez, sin darle tiempo a la operación portuaria de recuperarse del todo entre uno y el siguiente.

Tres tormentas, la misma costa, cuatro semanas

El primero fue el tifón Dolphin, que tocó tierra el 9 de agosto con vientos de 151 km/h, la tormenta más fuerte que golpeó China en lo que va de 2026. Shanghái y Ningbo suspendieron operaciones en varias terminales el 7 y 8 de agosto, con más de 200 buques afectados en toda la región de China oriental. Según datos de Linerlytica retomados por Kuehne+Nagel y el Journal of Commerce, para el 12 de agosto había más de 2,4 millones de TEU de capacidad de buques portacontenedores varada en el norte de Asia, con esperas de hasta 3,95 días en Shanghái y demoras de arribo de más de 5,6 días.

Después llegó el tifón Narra, y a fines de mes, el tifón Saudel, que tocó tierra el 28 de agosto en el sur de Zhejiang y volvió a forzar el cierre de terminales en Shanghái y Ningbo. Para el 2 de septiembre, según Linerlytica y reportes de MundoMarítimo y The Loadstar, las esperas para atracar en esos dos puertos llegaban hasta 10 días, y había 2,5 millones de TEU de capacidad de buques esperando atracar solamente en el norte de Asia.

Contenedor de carga visto desde abajo contra un cielo nublado y gris
Tres tifones en cuatro semanas no dejaron margen para que la operación portuaria se recuperara del todo entre un cierre y el siguiente.

La cifra real, con las unidades correctas

Acá conviene ser precisos, porque circulan versiones bastante infladas de este dato. Lo que se mide en estos reportes no es "contenedores retenidos" en el sentido de cajas físicas paradas en un depósito, sino TEU de capacidad de buques portacontenedores que está inmovilizada, ya sea fondeada esperando para atracar o demorada en su recorrido. Es la forma estándar en que la industria naviera mide la congestión, y no es lo mismo que un conteo de contenedores.

Con esa aclaración: la congestión portuaria a nivel global (sumando todas las regiones del mundo, no solo China) llegó a rondar los 3,9 a 4,3 millones de TEU de capacidad inmovilizada hacia comienzos de septiembre, entre el 11% y el 12,6% de la flota mundial de portacontenedores, según distintos cortes de Linerlytica citados por medios especializados en logística. El norte de Asia, golpeado directamente por Dolphin, Narra y Saudel, concentra según estos mismos reportes entre la mitad y el 54% de ese total, es decir, los 2,4 a 2,5 millones de TEU que mencionamos arriba. Dicho de otra forma: el número cercano a "4 millones" existe, pero es una medición global de capacidad de buques, no de contenedores retenidos puntualmente en los puertos chinos.

"Es el tercer tifón que toca tierra en China en las últimas cuatro semanas, un patrón que empieza a mermar la capacidad de recuperación de la región entre un evento y otro." Reportes de mercado citados por MundoMarítimo sobre el estado de la congestión portuaria a comienzos de septiembre de 2026

¿Cómo sigue esto?

La buena noticia, hasta donde se pudo confirmar: al 3 de septiembre no había nuevos cierres reportados en los principales puertos chinos (Ningbo, Shanghái, Xiamen), y las operaciones venían recuperándose tras el paso de Saudel. La mala noticia es que la temporada de tifones en la región suele extenderse hasta octubre, así que el riesgo de un cuarto evento en las próximas semanas es real, no una posibilidad remota.

Qué significa esto si estás importando desde China ahora

Con esperas de hasta 10 días para atracar en dos de los puertos más grandes del mundo, es esperable que se sigan viendo demoras adicionales en los tránsitos que salen de Shanghái y Ningbo en las próximas semanas, incluso después de que el clima se calme, porque el reacomodamiento de la fila de buques lleva tiempo. Si tenés un pedido en curso o estás por cerrar uno, tiene sentido sumar unos días de margen extra al cronograma que manejás, sobre todo si el producto tiene alguna fecha límite (una temporada, un evento, un lanzamiento). No es motivo para frenar una decisión de importar, pero sí para no planificar con el tiempo más ajustado posible.