Importar un servidor no es distinto, en la parte administrativa, de importar cualquier otro bien: hay que estar habilitado, clasificar bien el producto y cumplir las certificaciones que correspondan. Lo que cambia es que un error en cualquiera de esos pasos, con un equipo de este valor, sale caro. Esto es lo que hay que tener resuelto antes de cerrar la compra.

Antes de comprar: estar habilitado como importador

Para operar en comercio exterior hace falta estar inscripto en el Registro de Operadores de Comercio Exterior de ARCA (ex AFIP), con Clave Fiscal, a través del formulario F.420/R en el Sistema Registral. Desde la Resolución General 5472/2023 existe el "Perfil de Importador/Exportador", que simplificó bastante el trámite: ya no exige acreditar solvencia económica ni constituir garantía como antes. El requisito de base es estar inscripto en IVA y Ganancias, o en Monotributo. Sin este paso no se puede avanzar con ninguna operación formal, así que conviene resolverlo antes de tener el presupuesto del proveedor sobre la mesa, no después.

La clasificación arancelaria: el paso que más errores genera

Un servidor no es simplemente "un equipo electrónico": tiene que clasificarse dentro del Nomenclador Común del Mercosur (NCM), basado en el Sistema Armonizado, y esa clasificación es la que determina los impuestos, las restricciones y si hace falta algún permiso especial antes de nacionalizarlo. Clasificar mal no solo cambia lo que se paga: puede derivar en ajustes posteriores, multas o demoras cuando la mercadería ya está en el país. Es, con diferencia, el error más caro y más frecuente en este tipo de importaciones.

Racks de servidores en un data center con cableado de red visible
La clasificación arancelaria del servidor define impuestos, permisos y certificaciones: conviene resolverla antes de comprar, no al llegar a la aduana.

Certificaciones que pueden aplicar a un servidor

Como equipo electrónico, un servidor puede quedar alcanzado por el Reglamento Técnico de Seguridad Eléctrica (Resolución 16/2025 de la SIyC), dentro del Apéndice IV de "aparatos de electrónica, audio y video". En ese caso hace falta un certificado del producto (propio o del fabricante, con autorización por escrito al importador) y una Declaración Jurada de Conformidad (DJC), con marcado de conformidad y código QR en el equipo; el certificado tiene una validez de cuatro años en esta categoría. Además, si el servidor incorpora componentes de conectividad que usan espectro radioeléctrico o se conectan a redes públicas de telecomunicaciones, puede quedar alcanzado por el régimen de homologación de ENACOM (recientemente reestructurado por la Resolución 57/2026): no todos los servidores lo necesitan, depende de qué traen integrado, así que conviene revisarlo puntualmente con el despachante antes de importar el modelo específico.

Los costos reales, no solo el precio del proveedor

El presupuesto de un servidor importado no termina en el precio de lista del proveedor del exterior. Hay que sumar derechos de importación, IVA, percepciones (que varían según la clasificación arancelaria y la condición fiscal del importador), flete internacional, seguro, almacenaje y los honorarios del despachante de aduana. Cada uno de estos componentes puede representar una porción importante del costo final, y son justamente los que más se subestiman al armar el presupuesto inicial.

Errores más comunes al importar hardware

Más allá de la clasificación arancelaria, los otros errores frecuentes son bastante concretos: datos que no coinciden entre la factura y el packing list, descripciones del producto poco precisas, certificados que faltan al momento del despacho, y no calcular bien los tiempos reales del proceso (entre habilitaciones, controles y logística, puede llevar bastante más de lo esperado si no se planifica con margen). Ninguno de estos problemas es grave por sí solo, pero cualquiera de ellos puede frenar el despacho de un equipo que ya está pago y en tránsito.

En INGRESALO acompañamos este tipo de importaciones de punta a punta: clasificación arancelaria, gestión con despachante, certificaciones que correspondan y logística internacional, para que la infraestructura que tu empresa necesita llegue sin sorpresas en el medio. Si estás evaluando traer servidores u otro hardware, contanos qué necesitás y lo cotizamos sin compromiso.