El contraste: un 2026 con importaciones en baja

Para dimensionar el cambio hay que mirar el punto de partida. Entre enero y julio de 2026, las importaciones de bienes acumularon una caída de 3,5% frente al mismo período de 2025, con las cantidades de combustibles y lubricantes retrocediendo 17,6% interanual. Detrás de ese freno hay dos factores: los stocks que se acumularon apenas se abrió la economía y un consumo todavía flojo. Del otro lado, las exportaciones de bienes crecieron 22,9% interanual y marcaron un récord para los primeros siete meses, lo que dejó un superávit comercial de USD 16.080 millones en ese período, también el más alto para esos meses.

Lo que proyecta el Presupuesto 2027

Las proyecciones del Ministerio de Economía incorporan bienes y servicios, así que no son comparables uno a uno con los datos de bienes del INDEC. Con esa aclaración, el proyecto estima para 2027:

  • Importaciones: USD 118.424 millones, un 9,8% más en valor que los USD 107.850 millones previstos para 2026. En cantidades, el aumento sería de 8,2%, frente a apenas 1% este año.
  • Exportaciones: USD 133.984 millones, un 7,4% más en valor que los USD 124.801 millones de 2026. En cantidades, el aumento sería de 8,5%.
  • Superávit comercial: USD 15.560 millones, por debajo de los USD 16.951 millones proyectados para 2026: una reducción de USD 1.391 millones en un año.

Un detalle que conviene no perder de vista: en cantidades las exportaciones crecerían un poco más que las importaciones (8,5% contra 8,2%), pero en dólares la relación se invierte (7,4% contra 9,8%). Por eso el saldo comercial se achica aunque ambos flujos suban.

Silueta de una grúa portuaria al atardecer, con el sol asomando detrás de las montañas
El Presupuesto 2027 proyecta que las importaciones crezcan más rápido que las exportaciones en valor.

El escenario macro que lo sostiene

La recuperación de las importaciones no aparece aislada: forma parte del cuadro con el que se armó el Presupuesto, que contempla un crecimiento del PIB de 4% en 2027. Dentro de ese escenario, el consumo privado crecería 3,4%, el consumo público 0,6% y la inversión 9,2%, después de una caída estimada de 2,1% en 2026. La Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) calificó la expansión prevista de las importaciones como un "fuerte impulso" respecto de 2026, dentro de un contexto de mayor actividad, consumo y, sobre todo, inversión.

La trayectoria seguiría hacia arriba en los años siguientes. Las importaciones de bienes y servicios pasarían a USD 128.479 millones en 2028 y a USD 139.731 millones en 2029, con aumentos en cantidades de 7,8% y 8,1% respectivamente. Las exportaciones llegarían a USD 142.671 millones en 2028 y a USD 153.497 millones en 2029, y el superávit seguiría reduciéndose. El propio documento señala a la agroindustria, la minería y la energía como los sectores que pueden seguir empujando las ventas al exterior.

El efecto en la recaudación

Más importaciones también significan más ingresos para el Estado. Según el análisis de ASAP sobre el proyecto, los Derechos de Importación aportarían $7,9 billones en 2027, un 15,5% más que en 2026 descontada la inflación, y pasarían de representar 0,5% a 0,6% del PIB. La entidad remarcó que esa suba se ubica incluso por encima de lo que explicarían por sí solos el aumento de las cantidades importadas (8,2%) y el tipo de cambio que el proyecto supone (15,4% interanual a diciembre). El IVA neto de reintegros llegaría a $45,4 billones, con una suba real de 6,4% apoyada en el consumo y las importaciones.

Una aclaración importante: son proyecciones

Todo lo anterior son estimaciones del Presupuesto, no datos consumados. Dependen de que se cumplan los supuestos de crecimiento, inversión, consumo y tipo de cambio, y el proyecto todavía debe tratarse en el Congreso. Sirven como brújula de hacia dónde apunta el Gobierno, no como una garantía de lo que va a pasar con cada rubro o producto.

Qué significa para quien importa

Si las proyecciones se cumplen, 2027 sería un año de mayor movimiento en el comercio exterior: más demanda de bienes de capital e insumos por la inversión, más consumo de productos importados y, en consecuencia, más competencia por espacios de carga, fletes y tiempos de despacho. Para quien planifica compras, es un buen momento para ordenar con anticipación el calendario de pedidos, cotizar con tiempo y evitar ir a último momento.

En INGRESALO seguimos estos números porque impactan en el costo y los tiempos de importar. Si querés evaluar qué te conviene traer y cuándo, escribinos y lo vemos juntos.

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